Sibil.la

Sibil.la
Viene de lejos para convertirse en el desdibujo del final de los tiempos. Nunca sabré si fui yo quien la eligió o viceversa. Puedo decir que me fascinó desde el primer momento en el que escuché su voz. Este personaje poliédrico y marginal representa cada una de las mujeres que conozco y en las que me reconozco.
 
SIBIL·LA: TIERRA INVISIBLE
Marta Blasco

 

La figura de la Sibil.la, declarada Patrimonio de la Humanidad en el 2010, es una de las manifestaciones culturales que mejor representa la pervivencia de nuestras tradiciones. Su origen ancestral, las connotaciones inicialmente paganas, siempre estuvieron vinculadas a la mujer como gran protagonista.

Poseedora de una mirada que transciende los siglos y predice aquello que vendrá , fue adoptada más tarde por el cristianismo, como la voz con ecos de oráculo que anuncia la llegada del fin del mundo. Su mensaje apocalíptico nos sugiere una naturaleza devastada, con árboles y ramas de formes sinuosas, a veces desoladas, a veces destruidas, que se convierten en una metáfora del mundo actual.

De alguna manera, el personaje antiquísimo, de orígenes ancestrales, se convierte en una figura totalmente contemporánea. Una figura que nos interroga, inmóvil ante la devastación, con el rostro oculto por no desvelar el horror, o la mirada baja, incapaz de soportar su misión terrible.

Árboles de ramas retorcidas o caídas, aguas mediterráneas estancadas, que no fluyen ni corren y sin rastro de vida. Así lo interpreté en mis dibujos, grabados, fotografías y pinturas,donde la Sibil.la recorre inquietantes paisajes. Cada uno de ellos es fruto de una rigurosa búsqueda: yo también, como ella, recorrí recónditos lugares de la isla de Mallorca: cuevas, pequeñas calas, torrentes abruptos, espacios rocosos, ruinas… Una aproximación personal al paisaje en estado puro de Mallorca, que me ha permitido comenzar a reflejar la riqueza natural de una tierra que aparece en demasiadas ocasiones invisible a los ojos de los que la visitan, incluso para sus propios habitantes. Me ha resultado especialmente interesante el matiz psicológico de un personaje que nos habla de la destrucción de un mundo –el nuestro- y que proclama la falta de respeto a la madre Tierra, protagonista de mis obras.

Durante los años 2013 y 2014, hice una serie de dibujos, pinturas, grabados, fotografías del proceso de investigación, y cobres. Todo este material configuró la exposición titulada “Sibil.la”, que se inauguró el pasado mes de diciembre del 2014 en la Sala Pelaires. Un mes después se presentó en el Centro Cultural de la misma galería el libro “Sibil.la. Una passió secreta”. A partir de los textos del escritor Gabriel Janer Manila, la estampación de Natasha Levedeva, y la encuadernación de Paz Alomar, surge un libro único que, desde ópticas diversas, constituye un
homenaje a la Sibil.la: la mujer enigmática que, cada Nochebuena , aparece en la Missa de Matines de todas las iglesias de Mallorca para anunciarnos el Juicio Final.

La Sibil.la anuncia el apocalipsis. Una devastación que nos remite al drama contemporáneo de la emigración el exilio, o a los campos de refugiados… situaciones en las que los seres humanos pierden la propia identidad. Ante todas estas situaciones, tenemos la suerte de conservar todavía lugares de consciencia y memoria, donde se concentra una gran riqueza autóctona, que nos permite evocar los valores más representativos de la cultura occidental.